miércoles, 16 de abril de 2014

Leyenda sobre el conejito y los huevos de Pascua




Durante los días previos a Semana Santa en las aulas hemos venido realizando distintas actividades dirigidas a trabajar la tradición.
Una de las actividades que menos llevado a cabo ha sido la decoración de una cestita de huevos decorados de pascua.

¿Cuál es el origen del Conejo de Pascua? 



Hemos investigado un poco y aunque sus orígenes no están muy definidos si hemos encontrado dos teorías: una pagana y otra religiosa.

"Dentro de esta tradición, existía una leyenda alemana en la que una mujer pobre, incapaz de ofrecer dulces a sus hijos, escondió en el jardín huevos decorados. Los niños, al ver a un conejo, creyeron que había puesto huevos. Desde entonces, los niños fabricaban un nido que se encontraba en el jardín a la espera de los huevos del conejito de Pascua, que se llena durante la noche.
En cuanto a la tradición religiosa,  adaptaron la leyenda pagana a las tradiciones cristianas. En este nuevo marco, se desarrolló la leyenda de que, cuando metieron a Jesús en el sepulcro  había dentro de la cueva un conejo escondido que, muy asustado, veía cómo toda la gente entraba, lloraba y estaba triste porque Jesús había muerto. El conejo se quedó ahí viendo el cuerpo de Jesús y se preguntaba quién sería ese señor a quien querían tanto todas las personas. Así pasó mucho rato viéndolo, todo el día y toda una noche, cuando de repente vio algo sorprendente: Jesús se levantó y dobló las sábanas con las que lo habían envuelto. Un ángel quitó la piedra que tapaba la entrada y Jesús salió. El conejo comprendió que Jesús era el Hijo de Dios y decidió que tenía que avisar al mundo y a todas las personas que lloraban, que ya no tenían que estar tristes porque Jesús había resucitado. Al conejo se le ocurrió que si les llevaba un huevo pintado a todas aquellas personas, ellas entenderían el mensaje de vida y alegría, y así lo hizo. Desde entonces, según la leyenda, el conejo sale cada domingo de Pascua a dejar huevos de colores en todas las casas para recordar al mundo que Jesús resucitó y que hay que vivir alegres".

                                                                                     Varias Fuentes


Nosotros comenzamos a realizar una cestita de huevos de pascua decorados y por arte de magia apareció en nuestra clase un conejito. ¡Menuda sorpresa! 

El conejito lo trajo Loli, una alumna que está haciendo las prácticas y prontito será una maestra estupenda. Muchas gracias, Loli, fue una sorpresa maravillosa. Arlequín, que así se llama el conejito,  era precioso y nos encantó verlo e incluso poder acariciarlo. ¡Estaba muy suave!

Os dejamos algunas imágenes de la experiencia.











5 comentarios:

  1. Se quedarían sorprendidísimos con el conejito ji ji Han hecho una cestita muy bonita, Lola. Un beso.

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    1. Graccias, Ana. Uy, si, les hizo mucha ilusión. Ya sabes que a los peques les encantan los animales. A raíz de la vista del conejito nos han visitado alguna mascota que otra. Un besito.

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  2. Qué bonito!!! Un conejito en clase, me imagino las caras de los peques, seguro que a alguno le daría algo de cosilla el acariciarlo, pero la mayoría emocionados con la visita. La cesta muy bonita ahora sólo falta que Arlequín la llene de huevos de chocolate. ;-)

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    1. Eva, todos muy contentos y emocionados. La mayoría locos por cogerlo y tocarlo. Claro, siempre hay alguno más cortado que le da cosita. Es verdad, nos faltó el chocolate. A ver si para la vuelta de vacaciones nos sorprende. Un beso.

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  3. Lola, te invito a que te pases por mi blog http://lascositasdelamaestraana.blogspot.com.es , para recoger un premio.
    Por cierto me encanta este post.
    Un abrazo y felicidades.

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